Alexei Navalny trasladado a un hospital para prisioneros Putin Una

Alexei Navalny trasladado a un hospital para prisioneros. Putin «Una farsa»

Tras numerosas apelaciones, las autoridades penitenciarias rusas han hecho saber que Alexei Navalny, el principal oponente del presidente ruso Vladimir Putin, fue trasladado a un hospital para prisioneros. Ahora el bloguero se encuentra cerca de la ciudad de Vladimir, a unos 200 kilómetros al este de Moscú. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, advirtió que el estado de salud de los detenidos no puede ni debe ser objeto de interés de otros países, y agregó que no cree ciegamente las acusaciones sobre la condición «crítica» de la bloguera. En resumen, para Moscú todo es una farsa.

Estados Unidos, la UE, Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos civiles no lo creen así. La noticia de la medida se dio a conocer después de que los médicos de Navalny habían hablado del mal estado de su paciente, que podría haber muerto en unos días. Según su personal, el traslado a la Colonia penal IK-3 es un traslado a la misma colonia de tortura, solo que con un gran hospital, donde se traslada a los enfermos graves. Según fuentes cercanas al bloguero, su estado ha empeorado.

Situación de salud crítica

La situación había empeorado desde el 31 de marzo, cuando Navalny había iniciado una huelga de hambre en la cárcel para protestar por la falta de atención médica adecuada. Su caso es ahora el foco de la Consejo de Relaciones Exteriores de la Unión Europea. El oponente de Putin enfrenta una sentencia de dos años y medio por violar la libertad condicional. Mientras tanto, los opositores de Putin han convocado nuevas manifestaciones para este miércoles a las que se oponen fuertemente la policía rusa y el Kremlin, argumentando que «es muy importante recordar que, una vez más, los llamamientos provocadores ni siquiera provienen del territorio de la Federación Rusa sino de algunos ciudadanos que viven en el extranjero «.

Según la última información difundida desde el interior de la colonia penal, las condiciones de Navalny son «satisfactorias», pero su séquito habla de condiciones muy críticas, con fiebre alta y tos fuerte.