1618776346 El pase de viaje como funciona en el mundo

El pase de viaje, como funciona en el mundo

El pase verde para viajar sin la pesadilla de Covid puede ser la clave para salvar las vacaciones de verano. La Comisión de la UE quiere lanzarlo el 1 de junio y el mundo entero está pensando en ello, pero el camino trazado está lejos de ser lineal. Algunos países, como Israel, Grecia e Islandia ya han comenzado, y las tecnologías adoptadas a nivel nacional no necesariamente se comunican entre sí.
Luego están las dudas sobre la privacidad y la posible discriminación contra quienes aún no han podido vacunar.

Evitar bloqueos y divisiones es el objetivo de la Comisión de la UE. El certificado propuesto por Bruselas es gratuito y consiste en un código QR para guardar en el teléfono inteligente o imprimirlo en papel, con tres alternativas para demostrar que puede viajar: haber sido vacunado, haber dado negativo en un hisopo o haber sido curado de Covid. 19 y han desarrollado anticuerpos. El sistema operativo, a través de la aplicación, estará listo el 1 de junio y los estados podrán implementarlo para que entre el 27 y en el espacio Schengen en julio esté en pleno funcionamiento.

De hecho, sin embargo, los más impacientes ya se han movido. Este es el caso de Grecia, el primer país en proponer un certificado anti-Covid para relanzar el turismo en sus islas. Y en febrero llegó a un acuerdo con Israel que permite a los ciudadanos ya vacunados viajar a los dos países. Atenas también anunció que dará la bienvenida a todos los poseedores de un pase a partir de mediados de mayo. En la UE, Dinamarca también ha lanzado su propio certificado de vacunación, que permitirá a sus ciudadanos ir a un restaurante o al cine. Estonia está desarrollando su propia aplicación para lanzarla a finales de este mes. El precursor en Europa fue Islandia: el pase ha estado activo desde enero, desde marzo las fronteras han estado abiertas a viajeros de todo el mundo con certificados. Gran Bretaña va por buen camino. En cuanto a Italia, pensamos en un pase para moverse dentro de las regiones, mientras que para viajar al extranjero la orientación es permanecer alineada con la coordinación de la UE.

También en el resto del mundo se está definiendo el paso verde o ya es una realidad. En Estados Unidos están trabajando en ello, en Nueva York está activa una app para ir al teatro oa eventos deportivos. Lo mismo ocurre en Israel, gracias a la excelente campaña de vacunación. China tiene su propio pase de salud digital.

El punto ahora es averiguar qué cuando llegue el verano y habrá un boom en las salidas. Si, en particular, los códigos de las aplicaciones individuales serán legibles en todas partes, o si se debe adoptar un estándar tecnológico común. Otro tema, la forma en que se tratarán los datos personales para salvaguardar la privacidad. Y también hay riesgos sociales: según la OMS, la adopción de pases verdes podría alimentar las desigualdades, discriminando a los ciudadanos de países que no cuentan con los medios y facilidades para vacunar a la misma velocidad que los occidentales.