La UE contra Rai, soplan vientos de censura y cambio autoritario

Lo hemos estado apoyando desde hace algún tiempo. Vientos de censura y cambio autoritario soplan en Europa. No es ningún misterio, además, que la construcción tecnocrática y represiva de la Unión Europea sea estructuralmente la más distante que se pueda imaginar de una auténtica democracia. Después de todo, ¿no nació la Unión Europea como un intento de vaciar las democracias parlamentarias nacionales mediante el proceso de ceder soberanía e imponer restricciones externas?

¿No es la Unión Europea por esencia la contraofensiva de las clases dominantes europeas contra las clases trabajadoras y sus conquistas sociales después de 1989 y la caída del socialismo real? Pues ya he dado cuenta de la «tormenta» que estalló en la RAI después de que una retransmisión de Rai2 tuviera la osadía de criticar a la Unión Europea por su menú gastronómicamente correcto, a base de gusanos y vino aguado, impuesto tarde o temprano a los pueblos de la desdichada Europa.

También destaqué la descompuesta reacción de Enrico Letta, almirante del europeísmo banquero, enemigo de los intereses de las clases trabajadoras y de las clases medias. Ordunque, la respuesta oficial de la Unión Europea con sus cuerpos no se hizo esperar. En este caso me refiero a una carta firmada por Carlo Corazza, jefe de oficina del Parlamento Europeo, y la de Antonio Parenti, jefe de representación de la Comisión Europea. La carta llama la atención sobre la importancia de una crítica basada en hechos. Y de hecho eso de Rai 2 fue en el sentido completo. La verdad está en otra parte: es decir, en el hecho de que a los pretorianos de la Unión Europea no les gustan las críticas.

El significado de la carta, bajo el «velo de los versos extraños», radica exactamente en esto: por tanto, debe leerse como una especie de advertencia dirigida a todos, para que no se repitan episodios inapropiados de crítica a ese constructo, el europeo Unión, que solo puede celebrarse, amarse y beatificarse, en perfecto estilo orwelliano. Preparémonos, como dije: es solo el comienzo. Nos esperan tiempos de aguas poco profundas, en los que los espacios de crítica libre y de pensamiento que no se alinean con el único verbo europeístamente correcto serán cada vez más reducidos. Como ya he subrayado en varias ocasiones, y como también he argumentado en mis libros dedicados al tema, la lucha contra la Unión Europea hoy es, en nuestro continente, el primer y fundamental gesto de la lucha de clases de las clases dominadas, que es decir de la clase obrera y la clase media, contra los grupos dominantes.

Diego Fusaro (Turín 1983) enseña historia de la filosofía en el IASSP de Milán (Instituto de Altos Estudios Políticos y Estratégicos) y es el fundador de la Asociación de Interés Nacional (www.interessenazionale.net). Entre sus libros más afortunados, «¡Bienvenido de nuevo, Marx!» (Bompiani 2009), «El futuro es nuestro» (Bompiani 2009), «Pensar de otra manera» (Einaudi 2017).

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