Llamadas telefónicas diarias y mensajes de texto, así es como Von der Leyen cerró el acuerdo de la UE con Pfizer por 1.800 millones de dosis de la vacuna.

Un mes de llamadas telefónicas y mensajes casi diarios. Fueron los primeros días de febrero cuando Ursula von der Leyen, preocupada por la campaña de vacunación en Europa, los retrasos en las entregas del primer gran proveedor de vacunas (AstraZeneca) y las fuertes críticas políticas y sanitarias, decidió intervenir directamente. El presidente de la Comisión Europea inició así una larga negociación con Albert Bourla, consejero delegado de Pfizer.